La restauración es un sector muy dinámico dicen… pero nosotros no creemos en esta afirmación, que suele diseminarse por los corrillos. La restauración es dinámica en un solo sentido: las franquicias comen el terreno a los restaurantes de empresarios independientes. Y lo hacen porque son mejores gestores, invierten mucho dinero en la imagen de su marca, tienen cada vez mayor poder de compra, etc. Pero sobre todo porque gestionan mejor sus recursos y sus operaciones.

Los restaurantes pequeños han obviado la eficiencia, a pesar de la debacle económica. Afrontaron los problemas pensando en “aguantar”. Ahora somos muy conscientes de la necesidad de gestionar mejor. ¿Lo somos?. La formación y el asesoramiento en la gestión aumenta y se expande entre los restauradores, lo decís vosotros. Cada día es más necesario mejorar los procesos y cerrar todas las fugas de rentabilidad.

Cada semana conocemos nuevos movimientos en traspasos de locales con licencia, otros que abren con liciencia nueva, unos como test y muchos otros porque tienen mucha fuerza comercial y les está yendo bien. Locales como Molinero, El Hueco, Don Claudio, las dársenas del Canal de Castilla… a todos ellos les deseamos mucha suerte y un gran éxito comercial. Pero sobre todo les recomendamos mucha cabeza, el “pastel” es el mismo que hace unos meses y no crecerá mucho más en el próximo año. Los datos del sector dicen que no ha crecido más de un 1,9% en el 2016. Esto quiere decir que para hacer rentables estos nuevos negocios deberán perder dinero y clientes otros, quienes para sobrevivir deberán aprender a ser rentables con menos ingresos, en el mejor de los casos.

Todas las aperturas suelen conducirse al éxito si el propietario tiene tablas en el sector y tiene una idea brillante [también llamado CONCEPTO], pero es muy complejo aguantar y sostener el nuevo producto en el tiempo. Lo dicho, mucha suerte y aún más eficiencia en la gestión!